Volver al punto de partida y replantearse la preparación para el examen MIR no es una decisión fácil o agradable después de muchos meses dedicando tu vida a la prueba con la esperanza de lograr una plaza para formarte como especialista. Sin embargo, no todos los opositores lo consiguen ya que, cada año, se presentan algo más del doble de aspirantes por plaza ofertada. Miles de médicos se quedan sin plaza y tienen que volver a intentarlo un año más. Una broma de mal gusto.

En mi caso me presenté al examen MIR en 2018 como toma de contacto y al de 2019 tras prepararlo al máximo con una academia. Deposité mi fe ciega en ella, esperando que, al seguir su método, conseguiría acceder a un puesto como especialista.

La realidad fue bien distinta ya que no solo se debe encontrar una academia que te prepare con materiales adecuados, sino también que tenga en cuenta tus circunstancias y aspiraciones personales. Lamentablemente, en las características individuales, la mayoría de las academias utilizan una estrategia clásica, en la que se estudia sin parar, de forma homogénea para todos los opositores y se consiga memorizar lo suficiente como para obtener el número de orden que permita elegir plaza. La realidad, es que  no a todos los alumnos les funciona esta dinámica ya que por mucha experiencia que tengan en el mercado o por muchos éxitos que hayan logrado, no todos consiguen superar la nota de corte.

Este año decidí probar algo nuevo, algo más centrado en el opositor, que individualizase y potenciase mi forma de estudiar. Es por ello, que elegí la academia PROMIR.

A ello se le suma el cambio de paradigma que está sufriendo el examen MIR en sus dos últimas convocatorias, alejándose cada vez más del modelo de preparación típico y centrándose en preguntas novedosas, que ponen a prueba al opositor y que les exige un “plus extra” que no siempre se entrena en las academias. Si el examen está cambiando, ¿no debemos hacerlo nosotros también en la preparación? Si cada vez la competencia es mayor, ¿No deberíamos encontrar un método que se ajuste 100% a nosotros, con el que estemos cómodos y que nos permita aprender sin tener que dejar de lado nuestra vida, o sin sentirnos abandonados?

Este año decidí probar algo nuevo, algo más centrado en el opositor, que individualizase y potenciase mi forma de estudiar, que hiciera hincapié en superar mis debilidades y que pudiera compaginarlo con mi vida personal y laboral. Es por ello, que elegí la academia PROMIR.

Su método, basado en la inteligencia artificial se encargará de analizar cuáles son los puntos en los que voy fallando para insistirme más en ellos. La atención personalizada por parte del personal docente hará que no me sienta solo frente al examen, que mis inquietudes no sólo sean resueltas, sino que también sean redirigidas en base a mis circunstancias. Un método totalmente personalizado en todos los sentidos. “El cambio de aires que tanto necesitaba”.

En la convocatoria anterior me quedé con ganas de probar esta academia, pero este año no será así. Me he apuntado convencido de que el #2MIR20 será el mío. La academia en sí misma, sus materiales, sus profesionales serán los que se adapten a mí y no al revés.

PROMIR representa el modelo de academia que estaba buscando. No eres uno más entre la masa de opositores.

Si a ello le sumamos la comodidad de tener todos los contenidos y los recursos necesarios en una plataforma online, en un formato comodísimo que te permite estudiar en cualquier circunstancia de forma optimizada, agradable a la vista: pues un motivo extra para estar satisfecho con ellos.

PROMIR representa el modelo de academia que estaba buscando: te proporciona todo el material que necesitas para preparar el MIR de forma actualizada, cómoda y efectiva y te orienta a nivel teórico, organizativo y psicológico. Eres tú mismo (a través de la inteligencia artificial) el que aprende lo que necesita reforzar, dándote cuenta de cuáles son tus puntos fuertes y tus debilidades. Y, sobre todo, PROMIR logra que te sientas acompañado, porque no eres uno más entre la masa de opositores.

Los tiempos están cambiando: puedes adaptarte o conformarte con lo que se ha “hecho siempre”. PROMIR te ayuda a dar el paso acompañándote con un método revolucionario que te ayuda a sacar tu máximo potencial y seguir avanzando en tu formación médica.

Buena suerte a todos los opositores, el año que viene: ¡una plaza será mía!

* Emilio es médico general y está haciendo el curso PROREMIR de PROMIR. Si te interesa hacer este curso, puedes apuntarte durante los meses de ABRIL** y MAYO.

**Las matrículas que se realicen durante el mes de abril tienen un descuento del 30%, utilizando el código PROREMIR30.

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